miércoles, 24 de agosto de 2016

ORACIÓN

Dios me libre de las falsas beatas.
De las almas caritativas que riegan chismes como los sicarios balas.
De las ancianas indefensas de lengua viperina.
Dios me libre de quienes les crean ciegamente, a piejuntillas.

miércoles, 17 de agosto de 2016

MI POEMA

Mi poema es una mentira
que vive en contra esquina del tiempo
y de un vaso de cerveza amarga.
Quemada.

Así es mi poema.

Flota en los lugares comunes
y convierte la realidad en un sitio
lleno del dulce hartazgo del presente.

Mi poema
se transforma en el sol que no da vida
y sin embargo quema.
Que embrutece
porque solamente logra que den ganas de beber
para anestesiar lo que se siente.

Mi poema duele porque pica como un alacrán.
Porque se siente como el chile de esa salsa
que no quisieras haber probado jamás.

Mi poema se derrama
en lágrimas de desesperación,
en un perro que llora porque se siente abandonado.

Mi poema sabe, se siente, huele a soledad.

miércoles, 10 de agosto de 2016

TU LENGUA

Tu lengua que juega, busca en mi interior.
La que me produce espasmos que me recorren
y llegan a esa, la región finita de espacio
en la que concentro la energía
de los pasados 746 instantes negros.

Tu lengua,
que se abre paso con la punta,
gentilmente,
para saciarse en el río que mana de la selva
que cubre el paraíso de entre mis piernas.

Tu lengua, que me besa profunda,
profusamente.
Explorándome sin censura ni pudor.
Moviéndose a ese ritmo secreto que me anega
me rebasa; me conduce al místico regocijo.

sábado, 6 de agosto de 2016

COMUNIÓN

Hincada como una virgen,
deseo calmar la ansiedad de tu entrepierna.
Redimiré tus pecados,
ganaré la entrada al paraíso,

llevándote conmigo al himeneo.
Sin anillos...
Solo el roce de mis labios, la caricia de mi lengua.
Tu divina miel.

miércoles, 3 de agosto de 2016

RABIA

Me mueve la rabia de no tenerte.
De tus infinitos silencios.
La rabia de verte con alguien más. De que seas feliz sin mí.

No me entristeces, ni me dueles.
Mas es la distancia
que el destino puso entre ambos, lo que me enardece.

La seguridad de tus días
que pasan sin que me necesites.
Tu sonrisa congelada,
(esa que guardas para que en el futuro la vean tus nietos).
Y el no encontrarme ni por error en tus planes,
es lo que me produce esta inmensa rabia.

Rabia de ti, de mí.
De no estar, ni ser y de estar y ser.

Todo en ti me hace querer gritar. Aún tus mentiras.
Y que no me incluyas en ellas también.