jueves, 14 de mayo de 2015

Intoxicada.
Con las sienes latiendo tan fuerte como el corazón
y mis labios y dedos hormigueando
en un frenético ir y venir.
Espero la pesadez en mis párpados
para disponerme a soñar.

martes, 12 de mayo de 2015

RECUERDO

Deseaba más que nada en la vida, sacarme su recuerdo de la cabeza. Por eso me di con fuerza, esperando que su rostro y sus besos, se escurrieran junto con el hilo de sangre que salió gracias a la piedra con la que golpee mi sien.

domingo, 10 de mayo de 2015

Quiero ser toda tuya,
anegarme con tu vida.
Crecer sobre tus piedras como hierba,
abrazarme a ti con mis raíces.

Deseo sonreírte por la mañana,
ser lo primero que ves al despertar.
Besar tus labios por la noche,
sentir que tu piel enloquece con la mía.
Embriagarme con tu aroma.

Pretendo perderte en mi locura.
Meterme en ese huequito que queda justo en medio de tu nombre
y que me lleves ahí por siempre.

Te evoco para saber dónde está mi hogar,
cómo llegar a la tierra prometida.
Las coordenadas de tu encuentro.
La seguridad de tu abrazo firme.

Quiero sentir que es válido amar de nuevo
y que eres ese a quien puedo dedicar mis versos.


Marco Antonio Rueda Becerril y
Alina Velazco-Ramos

viernes, 8 de mayo de 2015

miércoles, 6 de mayo de 2015

HISTORIAS GATININENSES

Me llegan al oido historias gatininenses de otro tiempo.
En un murmullo low-bajo.

Muy.bajito.llamado.ronroneo.

Que suena a mordisco en la oreja
made by el tiburón de felpa,
intentando ganar el sitio nocturno de honor
entre mis brazos.

Mentira.

En mi brazo.
El que sirve y no está fracturado.
Como mi vida, que debo reconstruir,
ahora que se que no regresará a mí su mal humor y sus caricias cinicas.

Historias gatininenses que no quise escuchar
y que estuvieron allí desde siempre.